Dicen otros bloggers que mientras mejor te va, menos escribes, y viceversa, hoy escribo demostrando que eso es completamente falso, porque no publiqué nada cuando el mundo se caía, pero escribo hoy que todo ha vuelto a la normalidad, hoy que el insomnio ha vuelto a acechar cada noche.
Todo el mundo sabe que mi filosofía consiste en esa frase de los dados, y sobre todo, en nunca detenerse, y si alguien se pregunta por qué lo repito tanto, es por lo difícil que me es aplicarla, y si alguien también se pregunta por qué había dejado de escribir, la respuesta es que tal vez no me atrevía a decirme a mi mismo, a través de este espejo, que me detuve.
Razones? Intentar participar en una batalla tan difícil y encarnizada como la mía, tratando de ser un buen compañero de trinchera, venciendo a los enemigos contra los que se me permitía luchar, pues no puedes adentrarte demasiado si no te es descrito el enemigo, fui capaz de entenderlo demasiado tarde, y aun asi seguiría luchando y lo volvería a hacer... esa es la más sana de las razones, el resto es mucho menos altruista...
Mientras tanto, mis propios demonios ganaban terreno a mis espaldas, descuidé tanto mi propia mente, que lograron alcanzarme e hicieron en ella lo que les placía, y ahora que regreso de mi ausencia, solo puedo ver las ruinas de esta mente enferma, y del mundo que he tratado de construir.
Y es ahí donde puedes ver el mal que hay en mi, el mal que muy pocas personas pueden soportar, el mal que nadie ha podido vencer, que me aleja del mundo y me obliga a detenerme. Es contra lo que siempre he luchado, el diablo disfrazado que llevo dentro de mi, que trato de vencer pensando en acercarme a lo que me importa, es el que me vence haciéndome pensar en alejarme de todo lo que odio... El mismo demonio que en este preciso momento esta convirtiendo el volver al mundo o no, en toda una decisión. ... ... ...
Pero hay algo que no va a permitir que siga aquí atorado, algo que en este blog ha tenido presencia bajo el nombre de inercia, que es lo mismo que en boca de otras mentes se entiende como "no me voy a rendir", lo cual me ha hecho ver la diferencia entre mis demonios y yo, y es que ellos no cambian, hoy sé cómo pelear, he decidido mirar al mas grande a los ojos y negarle el placer de derribarme, mientras tanto, entiendo que no soy una persona fácil de seguir, no por la velocidad, pues se que no voy tan rápido, sino por la distancia, me alejo tanto que al mirar, veo cuán lejos estoy del camino y pienso en ti, y solo puedo decirte que no te acostumbres a mis desconexiones como si fueran algo normal, cuando recuerdes que no te busco en semanas no pienses "Así es el", no creas que soy yo cuando mis demonios me controlan, no dejes que me aleje de ti, no me dejes decepcionarte, no me dejes abandonarte, pues la batalla esta saliendo de esa calma que precede al clímax, y por primera vez, siento que puedo ganar.
La lluvia eterna volverá a cambiar.
1 comentario:
Qué bonita misiva, Kourt.
El amor puede derrumbar cualquier cosa, incluso un muro construido hasta la cima del cielo.
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