A la deriva, esa es la situación actual, como un barco que ha perdido su timon. Con ideales, esperando como espejismos, al otro lado del mar, tan lejos... Con objetivos que se han vuelto difusos, distantes, que se pierden en la niebla y en el tiempo hasta casi desaparecer...
Y esa niebla es tan espesa, acorta el alcance de la vista, y te hace perder el horizonte, dejándote sin opciones...
Así es esta parte de mi vida, la conozco bien, esa parte en la que los errores reclaman su precio y no estas en condiciones de pagar, ya que son tantos los errores cometidos, y es tan difícil la redención...
Y te preguntas si aún puedes arreglarlo, si aún tiene solución, pero al mismo tiempo desvías tu mirada hacia los lados, buscando algo más que perseguir, algo que capture tu atención y te haga sentir menos impotente, más grande ante ti mismo, y tras intentarlo hasta agotarte, entiendes que no funcionará...
Ese es el momento en el que enfocas, recuerdas por qué aquel distante objetivo (¿es válida la palabra objetivo?) se convirtió en un ideal desde un principio, después en un sueño, hasta ser lo que es ahora, y la niebla se despeja, ves claramente, dejas de perder tu tiempo, y entiendes lo que tienes que hacer...
Así es esta parte de mi vida, la conozco bien, la parte del ciclo en la que te aferras al desastre, ¿fallar? has fallado tanto, que ya no importa, ¿el futuro? sólo existe si lo logras, si consigues avanzar, dirigir tus pasos en vez de vivir a la deriva, y como si existiera para recordar lo que está en juego, vuelves a sentir ese miedo, no un miedo dañino, destructivo, nocivo, jamás... Sientes ese miedo que te consume día y noche, que te divierte, te enloquece, la clase de miedo que disfrutas, que te obliga a actuar y te castiga si acaso piensas detenerte.
Estar así, sin rumbo, divierte, tranquiliza, es un respiro para toda mente abrumada, pero como todo mal vicio, te cambia, debilita, si estás mucho tiempo a la deriva, te destruye, no hay forma de evitarlo, salvo pelear por lo que quieres, y sobre todo, nunca dejar de querer algo...