Es irónico, el mismo muro que en un principio intentaba destruir, es ahora lo único que puede protegerme de las olas, parecia imposible romperlo con mis manos, pero estos pensamientos, estas olas, no dejan de crecer, de golpear, y el muro se ve cada vez más debil, cansado.
Si, lo más sano seria saltar del barco antes de hundirme con él, pero ya conozco esta historia, acabaria regresando para buscar algo en qué flotar... es por eso que debo quedarme, es por eso que me hundiré con este barco, y no voy a alejarme hasta ver pudrirse la última tabla. Porque necesito asegurarme de que no hay un lugar seguro al cual volver, necesito verlo caer y estar seguro de que no tengo más opcion que seguir nadando, "quemar las naves", diria violeta*, Debo caer al fondo con este barco, y cuando no quede nada, comenzar a nadar, viajar con las olas, obedecer a la corriente en este mar de pensamientos, hasta que la tormenta pase, el mar se calme, y pueda llegar a la orilla...
El problema aquí es qué tanto puedo soportar sin respirar, y qué tan lejos puedo nadar...
*frase del libro "Diablo Guardian"
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